Minimalismo, el nihilismo de los jóvenes contemporáneos

Desde hace un tiempo el minimalismo tomó fuerza en gran parte del mundo, sobre todo como una tendencia de la moda que como una corriente filosófica, y muchos jóvenes contemporáneos adoptaron la moda y creyeron que estaban incursionando en el mundo minimalista, pero sólo estaban siguiendo una tendencia creada por los diseñadores o fábricas para vender cada vez más sus productos, que no está mal, pero sería coherente tener un poco de conocimiento de lo que se está haciendo.

Es muy común ver gente comprando muebles minimalistas como rito de iniciación para este estilo de vida, que va más allá de cómo esté acomodada tu casa, pues se trata de reducir tu vida a lo básico, tener sólo lo necesario para vivir bien, pero eso es algo muy subjetivo y depende de la mentalidad de cada una de las personas.

Sin embargo creo que todos los que dicen ser minimalistas son también los nihilistas de esta nueva época, pues son dos pensamientos que van muy de la mano. Tanto la filosofía creada por Friedrich Nietzsche como la minimalista buscan restar importancia a valores o creencias antiguas que están por demás en nuestra sociedad.

Todas aquellas personas que compran muebles minimalistas para estar a la moda, síganlo haciendo, pero no digan que lo hacen por algo espiritual, religioso, zen o lo que sea, pues la filosofía va en contra de todo eso, que es innecesario en la vida, intrascendente, como también lo considera el nihilismo.

El significado del nihilismo ha sido muy cambiante, corrijo, se ha ido adaptando a los tiempos modernos. Muchos consideran esta una especie de religión que no cree en nada ni en nadie, no tiene un Dios o figuras políticas a quién seguir, minimiza los valores de la sociedad actual o cree que hay una carencia de ellos. La nada podría ser en lo que gira la vida.

Tienes que tener muy firmes tus ideales, pues no es sano estar cambiando de bando, ¿A qué me refiero? Déjame explicarte con una anécdota. Cuando yo estudiaba en la Universidad tenía un amigo que de ser católico como el resto de su familia pasó a ser nihilista. Decía que no creía en Dios ni en nada, todo era efímero. Decía que el rechazo en el amor no le dolía, no creía en la amistad, que todo eso eran mentiras de la sociedad para crear relaciones inexistentes. Sin embargo, un día sus pensamientos retomaron el rumbo, pues su madre enfermó y ante la adversidad lo primero que hizo fue hincarse e implorarle a Dios por la salud de su mamá, le rogó a aquel ser que negó durante su etapa de nihilista. Jamás volvió a la filosofía de Nietzsche, se volvió más religioso que nunca gracias a que su madre se recuperó, así que la moda del nihilismo quedó atrás para él.

Lo mismo sucede con el minimalismo, si te gusta como moda, adelante, sigue construyendo tu casa o decorándola con ese estilo, pero no vayas por la vida regodeándote de que eres un minimalista de hueso colorado.