Anestesia

En la universidad formamos un grupo de estudio para investigar y comentar las ideas de filósofos y activistas contemporáneos. Si bien la historia es fundamental para comprender el desarrollo del pensamiento, también es importante comprender las teorías y los proyectos sociales y políticos que mueven al mundo actual.

La semana pasada, comentamos el pensamiento y el trabajo de William Soto Santiago, presidente de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz. Este organismo desarrolla proyectos de acción social que generen efectos positivos tanto en las comunidades humanas como en el medio ambiente. Poner fin a la discriminación y la violencia de género, fomentar la equidad, garantizar el acceso universal a la educación y promover el cuidado de la naturaleza son los principales ejes que orientan las acciones de la Embajada.

El viernes tuvimos la última sesión dedicada a este activista y como terminamos temprano, algunos compañeros decidimos ir al cine. Por suerte, alcanzamos la última función de una película que ya está por salir de cartelera y que yo tenía muchas ganas de ver, Anesthesia (Tim Blake Nelson, 2015).

El filme cuenta la historia de un veterano profesor de filosofía, Sam Waterston, quien precisamente el día de su última cátedra, se ve involucrado en una serie de acontecimientos que lo conducen a poner su vida en riesgo extremo. Una sinopsis como ésta fue la que despertó mi interés por la película, pues como estudiante de filosofía, me parece relevante que los temas relacionados con esta disciplina se lleven más allá de las aulas y los libros, y se consideren desde otros ámbitos, como el del séptimo arte.

La cinta no me decepcionó. La trama es simple y la técnica narrativa de las historias entrelazadas se ha implementado en más de una ocasión, con mayor o menor éxito. En este sentido no hay nada innovador. Pero las extraordinarias actuaciones y la impecable cinematografía prueban que no es necesario inventar el hilo negro para contar una buena historia.

También es interesante que temas tratados en otros filmes, novelas y obras filosóficas, como la comunicación, el amor, los vínculos sociales y la búsqueda de propósito en la vida, se pongan en relación con fenómenos actuales. Uno en el que se coloca especial énfasis es el de la tecnología y su influencia en las relaciones sociales.

En una era en la que todo está conectado, parecería imposible que alguien se sintiera solo o excluido. Sin embargo, la cinta nos invita a cuestionar si las múltiples interacciones que mantenemos en redes sociales y la conexión con el resto del mundo a través de internet son auténticas formas de comunicación. La imagen, cada vez más habitual, de personas concentradas en sus dispositivos móviles, totalmente ajenas a quienes las rodean, revela hasta qué punto hemos perdido la capacidad o el interés por tener un vínculo directo con otros.

En fin, todos consideramos que concluir nuestras sesiones de estudio con esa ida al cine fue muy provechoso, pues la cinta nos puso a pensar en varios temas para futuras discusiones.